Columbia Británica, la provincia más occidental de Canadá, prohibirá las granjas de visones por recomendación de funcionarios de salud pública, ya que los animales son "un reservorio" de contagios de coronavirus (Covid-19) y representan un peligro latente para el país. El proyecto de las autoridades es frenar la cría ahora y prohibir los visones vivos en abril 2023, con la idea de vender todas las pieles para abril de 2025.

“Esta decisión sigue las recomendaciones de los funcionarios de salud pública y los expertos en enfermedades infecciosas sobre el manejo de la amenaza del virus para los trabajadores de las granjas y el público en general”, dijo Lana Popham, Ministra de Agricultura, Alimentación y Pesca.

La provincia canadiense tiene nueve granjas, que emplean a 200 personas y tienen a unos 318.000 visones. Actualmente, tres de ellas están en cuarentena por brotes de coronavirus. Alrededor de una docena de trabajadores fueron diagnosticados con Covid-19 y muchos visones también dieron positivo. En el último tiempo, hubo múltiples brotes en las granjas de Columbia Británica, más de los que el gobierno esperaba.

Más del 30% de las granjas de visones en Columbia Británica están en cuarentena

El peligro más importante radica en que los animales transmiten el coronavirus a los humanos, por lo que se vuelven un riesgo extra que no puede solucionarse con vacunas y cuidados. De hecho, Bonnie Henry, Oficial Provincial de Salud de Columbia Británica, confesó que no tuvieron efecto el "aumento de las medidas de bioseguridad, las pruebas en curso, la vacunación del personal y las muchas, muchas medidas que hemos implementado".

Además, los visones muchas veces se escapan de las granjas, y pueden contagiar a otros animales silvestres, como los ciervos, o a animales domésticos, como perros o gatos, por lo que el peligro es aún mayor. Aunque no es la única especie no humana que puede contraer la enfermedad— hubo hurones y gatos, varios tigres y leones, perros y hasta gorilas— el visón presenta un mayor riesgo para la salud humana.

Viejos peligros y preocupaciones

El problema es uno similar al que tuvo el norte de Dinamarca hace un año, cuando ordenó el sacrificio de unos 15 millones de visones por los contagios que se provocaban en Jutlandia del Norte. Como ahora, la preocupación era por la efectividad de las vacunas, que podía disminuir considerablemente si las cepas del coronavirus mutaban en los visones, como lo fue la cepa Cluster 5

La presencia de la variante Delta altamente transmisible y la amenaza de que se introduzca en las granjas de visones, incluso de personas vacunadas, también fue motivo de gran preocupación para la provincia.

La decisión ya no tiene vuelta atrás. Henry explicó que monitorearon y manejaron todos los brotes de coronavirus en visones, pero sigue siendo un problema de salud pública sin solución. "Creemos que el riesgo es demasiado grande para que las operaciones continúen como estaban", justificó la funcionaria para explicar el cierre de las granjas. 

Ya no habrá ninguna granja en Columbia Británica

Los establecimientos de visones son altamente transmisores de coronavirus, algo que ya se probó en España, donde también tuvieron que sacrificar a casi 100.000 animales; pero el cierre implica que muchas personas se quedarán sin trabajo. Por eso, Popham adelantó el Gobierno trabajará con los agricultores y trabajadores afectados para ayudarlos en la transición a nuevos trabajos agrícolas u otros oficios o carreras.

Además, serán elegibles para recibir beneficios a través ayudarlos a buscar otras oportunidades agrícolas, comerciales o laborales que apoyen a sus familiasde los programas existentes de protección de ingresos financiados por el gobierno, reportaron medios locales. “Nuestro gobierno trabajará con los agricultores y trabajadores afectados para ”, concluyó Popham.

El cultivo de visones tiene cada vez menos adeptos

Desde el sacrificio de los visones en Dinamarca, España y Holanda, hubo un impulso más amplio en varios países, incluido Estados Unidos, para prohibir el cultivo de visones. Y no es únicamente por la transmisión del coronavirus, sino que muchos grupos de defensores de animales rechazan la práctica por preocupaciones relacionadas a la crueldad animal.

“Ahora es el momento de que Columbia Británica actúe y ponga fin a una industria anticuada y contenciosa”, dijo el Stewart Phillip, de la organización políticaUnión de Jefes Indios (UBCIC, por su siglas en inglés) de la provincia en un comunicado de prensa del pasado 28 de octubre citado por medios locales.

"A lo largo de la pandemia de Covid-19, la UBCIC, la Sociedad Británica de Columbia para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (BC SPCA), los portadores de pieles, los médicos de enfermedades infecciosas y el público han comunicado constantemente sus muchas preocupaciones sobre las granjas de pieles de visón al gobierno provincial y les han pedido que adopten las medidas reglamentarias y necesarias y cambios legislativos para eliminar gradualmente una industria que la gran mayoría de los canadienses considera inhumana e innecesaria", agregó.

Los visones se crían para ser sacrificados por su piel para hacer camperas, botas y otras prendas de vestir. “La BC SPCA se opone a la matanza de animales por ropa y moda: los animales salvajes sufren cuando se crían en granjas de pieles y pueden sufrir muertes crueles cuando se matan en la naturaleza”, se lee en una declaración en el sitio web de la organización. La SPCA dice que no existe el trato "humano", "ético" o "respetuoso con los animales".