Crisis demográfica

China tiene la tasa de natalidad más baja desde 1949

China anunció subsidios por hijo, exenciones impositivas a jardines infantiles, guarderías y servicios de búsqueda de parejas

China enfrenta la mayor crisis de natalidad de su historia. El país pasó de limitar la cantidad de embarazos por persona para controlar el número poblacional a lanzar un programa para fomentar la cantidad de nacimientos. 

 La tasa de natalidad en China marcó un mínimo histórico de 5,63 nacimientos por cada 1.000 habitantes, la cifra más baja desde 1949. Aunque la baja natalidad es un desafío global, en el gigante asiático es especialmente crítico debido a su magnitud demográfica y las consecuencias directas sobre su estabilidad económica. Pese a un leve repunte en 2024, la tendencia no logró mantenerse: tras siete años de descensos constantes hasta 2023, la caída de los nacimientos se volvió a profundizar. 

China tiene la tasa de natalidad más baja desde 1949

El país liderado por Xi Jinping aplicó un plan progresivo de medidas que benefician a sus habitantes con hijos. Por ejemplo, subsidios de 3.600 yuanes por hijo (equivalente a USD 500), exenciones impositivas para jardines infantiles, guarderías y servicios de búsqueda de pareja. El programa también incluye la eliminación de impuestos a las casamenteras, como una manera de fomentar el matrimonio, mientras que los impuestos de los anticonceptivos subieron 13% para desmotivar su consumo.

 Para gran parte de la población, los incentivos gubernamentales resultan insuficientes ante problemas de fondo. El elevado costo de vida, las dificultades para acceder a una vivienda, la inestabilidad laboral y la competitividad extrema del sistema educativo constituyen las verdaderas barreras que frenan la decisión de tener hijos. 

El director del Centro para la Ciencia del Envejecimiento de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, Stuart Gietel-Basten, le dijo al sitio POLITICO que se trata de "problemas estructurales mucho más difíciles de abordar: el acceso al trabajo, la estabilidad, las expectativas educativas y el inicio de la vida adulta".

 A los factores económicos se añadió en 2025 un componente cultural: la llegada del Año de la Serpiente. Según el horóscopo chino, este periodo se asocia tradicionalmente con un tiempo poco favorable para los nacimientos. Si bien no es el factor determinante, esta creencia persiste en el imaginario colectivo y refuerza la reticencia de muchas familias. 

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