El Gobierno postergó hasta 2028 la eliminación del financiamiento del INCAA
El sector audiovisual logró que se prorrogue por dos años la quita de asignaciones específicas que sostienen al INCAA, el INT y el INAMU, aunque advierte que la amenaza sigue vigente.
Antes de que la reforma laboral desembarque este miércoles en el Senado, el Gobierno introdujo 28 cambios al texto original para garantizar apoyos. "Venimos a anunciar que un gran bloque de partidos y provincias hemos logrado un acuerdo para tratar, mañana, la primera ley laboral en democracia", anunció el martes la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.
Entre las modificaciones más sensibles aparece la postergación hasta el 1° de enero de 2028 de la derogación de las asignaciones específicas que financian el Fondo de Fomento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). El reclamo del sector audiovisual, que había encendido alarmas en las últimas semanas, logró así un alivio temporal.
Qué cambia para el INCAA y los fondos culturales
El artículo 195 del proyecto original -renumerado como 210- proponía la eliminación inmediata de los recursos que sostienen el Fondo de Fomento Cinematográfico:
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El 10% sobre la venta de entradas de cine.
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El 10% sobre la comercialización de videogramas en soportes físicos.
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El 25% de lo recaudado por el ENACOM, destinado al sector.
Esos fondos permiten financiar y regular la actividad cinematográfica en todo el país. Con la nueva redacción, el esquema actual se mantendrá por dos años más, pero a partir de 2028 el INCAA quedaría financiado exclusivamente por partidas discrecionales asignadas en la Ley de Presupuesto.
La misma prórroga se aplica al artículo 196 -ahora 211- que elimina gravámenes a los servicios de comunicación audiovisual y que impacta en organismos como el Instituto Nacional del Teatro (INT), el Instituto Nacional de la Música (INAMU) y el FOMECA.
El sector audiovisual mantiene la movilización
Pese a la modificación, el sector audiovisual decidió sostener la protesta frente al cine Gaumont el día del debate. La semana pasada, representantes de distintos espacios culturales habían realizado una conferencia de prensa para advertir sobre el impacto de la reforma.
"La prórroga no es una solución definitiva", señalaron durante la movilización. Desde el sector insisten en que la postergación no implica la eliminación del riesgo, sino apenas un plazo de negociación.
Si los artículos 210 y 211 son aprobados, la industria entrará en un período de transición: durante 2026 y 2027 continuará administrando sus recursos de manera autárquica, pero con la fecha de caducidad fijada para comienzos de 2028.
El director y miembro de la Comisión Directiva de DAC, Juan Bautista Stagnaro, advirtió que la prórroga es "un peligro" porque la eliminación sería automática si no se modifica la ley antes de esa fecha.
Dos años clave para la negociación
Con la decisión de mantener la marcha pese a las concesiones oficiales, el sector dejó en claro que no dará por cerrado el conflicto. De sancionarse la reforma laboral con estos artículos, el audiovisual tendrá dos años para negociar la estabilidad de sus fuentes de financiamiento y evitar que el Fondo de Fomento quede sujeto exclusivamente a la discrecionalidad presupuestaria.
La discusión, que comenzó como un capítulo técnico dentro de la modernización laboral, terminó abriendo un frente cultural que seguirá activo más allá de la votación en el Senado.

