Los océanos registraron el junio más cálido desde hace más de un siglo
Los especialistas advierten que El Niño y el calentamiento global podrían impulsar nuevos máximos durante los próximos meses.
Los océanos registraron en junio la temperatura superficial más alta para ese mes desde que existen mediciones, hace más de un siglo. El Servicio Marino de Copernicus informó que el promedio alcanzó los 20,98 °C, por encima del récord anterior de 20,89 °C, registrado en junio de 2024.
Los especialistas advirtieron que la combinación entre el calentamiento global y un nuevo episodio de El Niño podría impulsar nuevos récords de temperatura durante los próximos meses.
Los océanos cubren cerca de dos tercios del planeta y cumplen un rol central en la regulación del clima. Además, el primer semestre de 2026 fue el segundo más cálido desde que existen registros, solo por detrás del mismo período de 2024.
El océano absorbe el 90% del exceso de calor
Aunque la diferencia entre un récord y otro parezca mínima, los científicos aclararon que se trata de un promedio global y que en distintas regiones el calentamiento resultó mucho más intenso.
Los océanos absorben alrededor del 90% del exceso de calor generado por las actividades humanas y funcionan como el principal regulador térmico del planeta. También constituyen el mayor sumidero de carbono, ya que almacenan grandes cantidades de dióxido de carbono y reducen parte del impacto del calentamiento global.
"Hace mucho que el océano soporta la carga del impacto del ser humano sobre el calentamiento global", señalaron representantes de Naciones Unidas en su Plan de Acción contra el Cambio Climático.
Los científicos explicaron que el aumento sostenido del calor oceánico altera ese equilibrio. Entre las principales consecuencias aparecen el deshielo de los polos, la suba del nivel del mar, la acidificación oceánica y las olas de calor marinas. Ese proceso también reduce la capacidad del océano para absorber calor y favorece el retorno de parte del carbono almacenado hacia la atmósfera.
El Niño podría impulsar nuevos récords
Las anomalías más importantes aparecieron en el centro y el este del océano Pacífico ecuatorial, una región especialmente influenciada por El Niño, el fenómeno climático que eleva la temperatura superficial del mar y modifica los patrones meteorológicos en distintas partes del mundo.
Durante el primer semestre, el Pacífico tropical alcanzó una temperatura promedio récord de 26,91 °C, por encima de la marca registrada en 2016.
Para Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, "las condiciones actuales podrían indicar el inicio de una nueva fase, que nos llevará, una vez más, a territorio desconocido".
El especialista agregó que "es probable que veamos cómo se rompen otros récords de temperatura en los próximos meses" si continúan las actuales condiciones oceánicas junto con el fortalecimiento de El Niño.
En la misma línea, Simon van Gennip, oceanógrafo de Mercator Ocean International, sostuvo: "Con la llegada de un año de El Niño, cabe esperar que 2026 figure entre los años más cálidos jamás registrados". Sin embargo, aclaró que todavía resulta imposible determinar con precisión cuánto aumentarán las marcas térmicas.
Qué impacto puede tener en la Argentina
Los efectos de El Niño no resultan iguales en todo el país.
En el Litoral, la Cuenca del Plata y gran parte del centro argentino aumenta la probabilidad de lluvias, crecidas e inundaciones. En Cuyo, en cambio, podría aliviar la sequía que afecta a la región desde hace más de 15 años, aunque los meteorólogos remarcaron que el resultado dependerá de la intensidad que alcance este evento durante el invierno.
La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, advirtió: "Debemos prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente fuerte, que exacerbará sequías, intensificará lluvias y aumentará el riesgo de olas de calor en tierra y océano. El evento más reciente, en 2023/2024, fue uno de los cinco más intensos registrados y contribuyó a las temperaturas sin precedentes de 2024".
La funcionaria agregó que la OMM continuará el monitoreo para asistir a gobiernos, organismos humanitarios y sectores sensibles al clima mediante pronósticos y sistemas de alerta temprana.
Olas de calor marinas y consecuencias para los ecosistemas
Desde comienzos de 2026, alrededor del 82% de la superficie oceánica mundial atravesó olas de calor marinas y casi la mitad registró episodios intensos o extremos.
Entre las áreas más afectadas aparece el mar Mediterráneo, donde el fenómeno alcanzó el 98% de la superficie durante el primer semestre y la temperatura llegó a 24,34 °C en junio.
En el noroeste del Mediterráneo, el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) de Barcelona informó que la temporada cálida alcanzó una intensidad inédita, con temperaturas 5,2 °C por encima de los valores normales, en gran medida por la reciente ola de calor que afectó a Europa.
Los científicos advirtieron que estos eventos ejercen una fuerte presión sobre especies con escasa capacidad de desplazamiento, como corales, erizos de mar y moluscos, y pueden provocar episodios de mortalidad masiva.
"Es importante monitorear estos fenómenos, ya que tienen repercusiones importantes en el clima", señaló Van Gennip. Según explicó, el calor acumulado en los océanos aporta energía adicional a la atmósfera y crea condiciones favorables para lluvias extremas en distintas regiones del planeta.


