Carne, granos y lácteos: las tres claves para el desarrollo del sector
Según un informe de la Fundación Mediterránea, el año dejó fuertes contrastes en los precios agropecuarios. Sector por sector, desempeño y perspectivas
El desempeño de los precios agropecuarios durante 2025 dejó un balance claramente heterogéneo. De acuerdo con un informe elaborado por Franco Artuso, responsable de la sección Agro-industrial de la Fundación Mediterránea, solo la ganadería bovina logró sostener y mejorar su posición relativa, mientras que los complejos granarios, la lechería y la producción porcina enfrentaron un escenario más adverso en términos de precios y rentabilidad.
Según el análisis, detrás de estos resultados operó un conjunto de factores comunes, aunque con impactos diferenciados según la actividad.
- El clima -con especial incidencia en la producción de granos-,
- un contexto internacional que no aportó un sostén generalizado de precios
- la evolución del tipo de cambio real y su efecto sobre el poder de compra del dólar en el mercado interno
- la dinámica de la demanda doméstica y
- el marco impositivo, en particular los derechos de exportación, fueron variables clave a lo largo del año.
Ganadería: el sector con mejor desempeño
La ganadería bovina fue el complejo con mejor evolución de precios durante 2025. Los valores de la hacienda superaron la inflación tanto en animales con destino a faena como en categorías de invernada y se ubicaron por encima de sus promedios históricos.
El informe atribuye este comportamiento a una combinación de factores: un contexto internacional relativamente favorable, una oferta interna ajustada y un cambio en el clima de expectativas asociado a la reversión de políticas intervencionistas que habían caracterizado al sector en décadas previas.
No obstante, el principal desafío hacia adelante no estaría en la evolución inmediata de los precios, sino en la capacidad de transformar este escenario favorable en un proceso sostenido de inversión, recomposición del stock y aumento de la producción.
Granos: precios débiles y escaso alivio macro
La producción granaria atravesó un 2025 con precios históricamente bajos, pese a una leve recuperación hacia el cierre del año en el caso de la soja y el maíz. En el promedio anual, los principales granos se ubicaron por debajo de sus referencias de largo plazo tanto en pesos como en dólares constantes.
El informe de la Fundación Mediterránea señala que este desempeño respondió a un escenario internacional poco favorable y a una macroeconomía local que limitó el poder de compra del dólar en el mercado interno.
En ese contexto, las mejoras parciales en el esquema de derechos de exportación no alcanzaron para compensar la combinación de precios internacionales moderados y un tipo de cambio real apreciado.
Hacia adelante, la evolución de la actividad agrícola estará determinada por tres factores centrales: el clima, que seguirá siendo decisivo para superficies, rindes y calidad; un mercado internacional que continúa mostrando abundante oferta y escasas probabilidades de una recuperación significativa de precios en el corto plazo; y, en el plano local, la consolidación de reducciones permanentes en los derechos de exportación, especialmente en soja, junto con una mayor estabilidad cambiaria y una apertura económica que permita reducir costos de insumos y equipos.
Lechería: más producción, menor rentabilidad
En el caso de la lechería, 2025 mostró una recuperación significativa en términos productivos, con un marcado aumento del volumen de leche cruda respecto del año anterior. Sin embargo, esta mayor oferta presionó a la baja los precios al productor, que cayeron en términos reales y se ubicaron por debajo de sus promedios históricos, afectando la rentabilidad del sector.
Según el informe, la sostenibilidad de la actividad dependerá de una recomposición del precio real al productor y de una relación más equilibrada entre ingresos y costos, en particular los vinculados a la alimentación del rodeo. Si bien el cambio hacia una economía con menos regulaciones y menor carga impositiva constituye una señal positiva, el trabajo advierte que será insuficiente sin mejoras en la transmisión de precios a lo largo de la cadena y sin un contexto macroeconómico que permita recuperar el poder de compra del ingreso lechero.
Porcinos: fuerte volatilidad y dependencia del mercado interno
Por último, el informe cita un trabajo reciente del IERAL sobre la situación de las granjas porcinas intensivas. Allí se destaca que la rentabilidad del sector mostró un primer semestre muy sólido, con márgenes por encima del promedio de la última década, pero se deterioró de manera abrupta en la segunda mitad del año, alcanzando mínimos históricos en los últimos meses.
La producción porcina presenta una menor exposición directa a los precios internacionales y una mayor sensibilidad al poder adquisitivo del mercado doméstico.
En este contexto, el informe advierte que, sin una expansión significativa del consumo interno o una moderación en el crecimiento de la oferta, el sector podría seguir enfrentando precios bajos y rentabilidad acotada.

