IMPARABLE

La inflación se disparó en Estados Unidos y es récord en 41 años

El aumento de precios pone más presión a la Fed. El precio de los combustibles y los alimentos fueron protagonistas. La Reserva Federal ya analiza un aumento de 0,75% o 1% en las tasas de interés

El aumento de precios no aflojó en Estados Unidos y volvió a marcar un máximo en 40 años, a medida que aumentan los temores y los pronósticos de una recesión inminente. La Oficina de Estadísticas Laborales informó este miércoles que el índice de precios al consumidor tuvo un aumento del 9,1% interanual, un máximo que consolida las expectativas de la Fed después de aumentar la tasa interés en 0,75 puntos porcentuales. 

En junio, los precios subieron un 1,3% respecto a mayo, situación que impacta en todos los ámbitos de la sociedad: los estadounidenses deben usar menos el auto, algo predecible, y hasta se ven obligados a salir a cortar el paso, situación inesperada. En cuanto a la comparación con junio de 2021, los precios subieron un 9,1%, porcentaje que superó a las estimaciones de los analistas, que pronosticaban una suba de 8,8%

Si se eliminan los elementos estacionales o volátiles, como alimentos o energía, el aumento interanual es de alrededor del 5,9%, más en línea con el 6% de mayo y menor al máximo de 6,5% de marzo. Sin embargo, sigue por en encima del récord anterior, que fue de 5,7% en noviembre de 1981.

Los precios de la energía aumentaron un 7,5% en el mes y aumentaron un 41,6% en 12 meses. El índice de alimentos aumentó un 1%, mientras que los costos de vivienda, que representan alrededor de un tercio del IPC, aumentaron un 0,6% mensual y un 5,6% anual. Este fue el sexto mes consecutivo en que los alimentos en el hogar aumentaron al menos un 1%.

 

Para los trabajadores, las cifras significaron otro golpe a la billetera, ya que los ingresos ajustados a la inflación, basados en las ganancias promedio por hora, cayeron un 1% en el mes y un 3,6% menos que hace un año.

No todo es por la guerra Rusia-Ucrania

El gobierno de Joe Biden, cuya popularidad se desplomó en un contexto donde cada vez más personas quieren abandonar Estados Unidos por la inflación galopante y las tensiones sociales, le restó importancia a una aceleración en el aumento de precios, asegurando que los datos cubrían un período anterior a una fuerte caída en los precios de la energía y otras materias primas.

"Si bien la lectura de la inflación general de hoy es inaceptablemente alta, también está desactualizada. Los datos de hoy no reflejan el impacto total de casi 30 días de descensos en los precios del combustible, que redujeron el precio en el surtidor en unos 40 centavos desde mediados de junio", dijo Biden en un comunicado, en el que agregó que "la inflación es el desafío económico más apremiante".

"Está afectando a casi todos los países del mundo. Es poco consuelo para los estadounidenses saber que la inflación también es alta en Europa, y más alta en muchos países que en Estados Unidos. Pero es un recordatorio de que todas las principales economías están luchando contra este desafío relacionado con el COVID, empeorado por la agresión desmesurada del (presidente ruso Vladimir) Putin en su invasión a Ucrania", completó.

El crudo Brent, la referencia internacional del petróleo que había subido a casi 140 dólares el barril a principios de marzo tras la invasión rusa de Ucrania, esta semana cayó por debajo de los 100 dólares el barril. Los precios de los alimentos a nivel mundial también se moderaron desde máximos históricos.

Los productos nacionales de Estados Unidos siguen en aumento

“Aunque el aumento del IPC está liderado por los precios de la energía y los alimentos, que son en gran medida problemas globales, los precios de los bienes y servicios nacionales continúan aumentando, desde viviendas hasta automóviles y prendas de vestir”, dijo Robert Frick, economista corporativo de Navy Federal Credit Union, a CNBC.

La administración y los principales demócratas también culparon a lo que llaman "corporaciones codiciosas" por usar la pandemia como excusa para subir los precios. Hasta hubo supermercados que amenazaron con no vender los productos que vinieran con aumentos injustificados. Sin embargo, las ganancias corporativas después de impuestos aumentaron solo un 1,3% en total desde el segundo trimestre de 2021, cuando la inflación se afianzó.

Más presiones para la Fed

La Reserva Federal aumentó 0,75 puntos porcentuales la tasa de interés el mes pasado, después de descartar una suba de 0,5 puntos debido a la inesperada volatilidad que preocupa a los funcionarios norteamericanos. Para el futuro, el director Jerome Powell no descartó un aumento de hasta un punto para contener la inflación, en caso de ser necesario. De hecho, en el organismo están tratando de mantener un enfoque agresivo para endurecer la política monetaria hasta que haya evidencia de que la inflación mensual desacelera hacia un ritmo más consistente con el objetivo del 2% de la Fed.

 

Si la Fed aumenta las tasas en otros 0,75 puntos porcentuales en su reunión de julio, como se espera, el rango objetivo de la tasa de fondos federales aumentará de 2,25 a 2,50 por ciento. Junto a estas acciones, que incluyen la reducción de su balance de 9 billones de dólares, la Fed intensificó su retórica no solo sobre su compromiso "incondicional" de reducir la inflación, sino también sobre lo que está dispuesta a arriesgar en términos de recuperación económica para lograrlo.

La demanda laboral todavía es fuerte, con otros 372.000 puestos de trabajo creados el mes pasado, pero la Fed reconoció que el desempleo deberá aumentar irremediablemente debido a una recesión que es inevitable. Muchos economistas estimaron un desempleo de hasta 5% para fines de 2024. 

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