El Fondo Monetario Internacional ( FMI) hizo un desembolso de Derechos Especiales de Giro (DEG) por USD 3.980 millones en las reservas del Banco Central de la República Argentina, tras la aprobación de la primera revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas firmado con el organismo internacional.

"Tras cumplirse todos los criterios de desempeño durante el primer trimestre de este año, se desembolsaron USD 3.980 millones que ya ingresaron al Banco Central", confirmaron fuentes oficiales a Télam.

De esta manera, el organismo multilateral cumplió con el compromiso asumido con la Argentina en función del progreso inicial en el frente estructural, en un contexto de mayor incertidumbre mundial.

A principios de mes, las autoridades del ministerio de Economía y el staff del FMI alcanzaron un acuerdo técnico que dio por aprobada la primera revisión del programa vigente, que refinanció la deuda de 45.000 millones de dólares contraída por la administración de Mauricio Macri.

El viernes, el directorio del Fondo confirmó la aprobación de la primera revisión de las metas trimestrales alcanzadas por el país, lo que permite un desembolso inmediato de 4.100 millones de dólares. De ese monto, depositó 3.980 millones. Los fondos servirán para enfrentar los vencimientos que Argentina tiene con el organismo multilateral este mismo mes, por un total de 2.690 millones de dólares.

Los desafíos para Argentina

Tras la discusión del directorio ejecutivo sobre la Argentina, la directora gerente, Kristalina Georgieva, señaló que "la economía argentina continúa con su recuperación posterior a la pandemia, pero se ve afectada por los shocks asociados con la guerra en Ucrania y las incertidumbres globales más amplias".

"Los precios mundiales más altos de los alimentos y la energía se suman a las presiones inflacionarias y desafían los objetivos fiscales y de acumulación de reservas", afirmó la titular del Fondo.

La propia titular del FMI, Kristalina Georgieva, reconoció en su momento que la Argentina había cumplido "con todos los objetivos cuantitativos a fines de marzo de 2022, avanzando en la implementación de los compromisos estructurales del programa".

A su vez, el organismo multilateral también recibió con beneplácito el compromiso de las autoridades argentinas de implementar políticas en consonancia con los objetivos del programa anual.

“Las autoridades siguen comprometidas con la estrategia multifacética acordada para hacer frente a la alta inflación persistente, incluso continuando con la normalización de las tasas de interés de política de manera consistente con el logro de tasas de interés reales positivas", resaltó la directora gerente del FMI.

Las dificultades del acuerdo con el FMI

El acuerdo a 30 meses de la Argentina fue aprobado por el Directorio del FMI el 25 de marzo pasado. El mismo busca "contribuir con la recuperación económica que experimenta la Argentina, como así también fortalecer la estabilidad macroeconómica y continuar abordando los desafíos históricos de la Argentina", recordó el FMI.

"Le brinda a Argentina equilibrio en la balanza de pagos y financiamiento presupuestario ligado a medidas específicas para fortalecer las finanzas públicas, abordar la cuestión inflacionaria e incrementar la acumulación de reservas", amplió.

Para Georgieva, en el contexto de "volatilidad del mercado", los esfuerzos para fortalecer y profundizar el mercado de deuda en pesos, que es un pilar esencial del acuerdo de 30 meses, "siguen siendo críticos, junto con la implementación firme de los objetivos fiscales".

Se necesita un "progreso continuo en la implementación de la agenda de reformas estructurales", sostuvo, por lo que consideró que "la implementación decisiva de las políticas del programa será fundamental para apoyar la recuperación económica de Argentina, fortalecer la estabilidad macroeconómica y avanzar más en el abordaje de sus desafíos profundamente arraigados para sentar las bases de un crecimiento más sostenible e inclusivo”.

En un párrafo del documento sobre las amenazas al programa en marcha, el FMI sigue advirtiendo sobre riesgos excepcionales, al señalar que "desde la aprobación del acuerdo, los riesgos globales se han intensificado no solo por la guerra en Ucrania, sino también por el resurgimiento de la pandemia, un rápido endurecimiento de las condiciones financieras externas y una desaceleración en las principales economías emergentes".

"Mientras tanto, los riesgos de implementación de políticas siguen siendo graves en el contexto de un entorno económico, social y político muy complejo y de presiones salariales y de gastos constantes", advirtió el organismo multilateral.