El mundo se encuentra atravesando un momento de gran incertidumbre producto de la aparición de la variante Ómicron del Covid-19. A pesar de que el pronóstico para el 2021 iba a ser de recuperación económica y baja inflacionaria, la nueva cepa echó por tierra las expectativas de los mercados internacionales. 

Estados Unidos y la Unión Europea son dos casos paradigmáticos. El país norteamericano registró en octubre su mayor inflación en 30 años: un 6,2%. En paralelo, la suba de los precios en la zona euro escaló en el mismo mes hasta los 4,9%, el nivel más alto desde 1997

Ante este escenario, comenzaron a surgir las dudas entre los inversores para intentar cubrir sus ahorros y las dudas se situaron en dos alternativas: ¿oro o bitcoin?

Históricamente, el oro se utilizó como cobertura contra la inflación. Sin embargo, diversos expertos comparan a bitcoin (BTC) con el metal precioso, debido a que poseen propiedades que podría convertirla en una versión digital del metal precioso.

Por ejemplo, la tasa de inflación de la criptomoneda se fijó de antemano y su oferta en circulación tiene un tope de 21 millones de monedas, que se espera que se minen por completo para el año 2140. Para entonces, la tasa de inflación de BTC se reducirá a cero.

De todas maneras, las criptomonedas son conocidas por su fuerte volatilidad, con caídas de hasta el 50% en cortos periodos de tiempo, incluso en el caso de los criptoactivos de primera categoría. Por ejemplo, bitcoin cayó un 18% este sábado tras el golpe de Ómicron a los mercados y actualmente ronda los 48.500 dólares. 

Por esta razón, este tipo de volatilidad intrínseca genera incertidumbre entre muchos ahorristas que hace que se cuestionen si BTC puede ser una cobertura viable contra la inflación.

El caso de Turquía

De acuerdo a Cointelegraph, a fines de noviembre bitcoin “demostró su potencial como cobertura” contra la inflación en Turquía, cuando la suba de precios alcanzó un nuevo máximo histórico, mientras la lira no paraba de caer

A corto plazo, el metal precioso hizo exactamente lo que tenía que hacer: protegió el poder adquisitivo de los ciudadanos manteniendo su valor mientras la moneda turca se desplomaba. En los últimos 30 días, incluso superó a BTC en términos de liras.

Sin embargo, el portal especializado en criptomonedas aseguró que “si se amplía la imagen, queda claro que la criptomoneda fue una apuesta mucho mejor, ya que subió un 270% frente a la moneda fiduciaria en lo que va de año, en comparación con el 70% del oro”.

En resumidas cuentas, la opción entre bitcoin u oro queda supeditada al plazo de tiempo que se tiene pensado invertir o la situación financiera en que se encuentra el ahorrista, siendo fundamental saber cuál es su perfil de inversor