"El futuro de la movilidad es la electrificación", declaró este lunes Ted Ogawa, director ejecutivo de Toyota Motor North America. Y, por ahora, ese futuro lo domina Tesla, que es líder absoluto del mercado de autos eléctricos. Pero los demás no piensan quedarse de brazos cruzados, y ya muchas marcas, desde automotrices hasta tecnológicas, planean entrar de lleno en el sector. Concretamente, Toyota y Stellantis anunciaron fuertes inversiones para aumentar su presencia en el mercado.

La automotriz japonesa comunicó un desembolso de 1.300 millones de dólares en Greensboro, Carolina del Norte, para construir un "megasitio" de baterías para autos eléctricos. La instalación empleará a 1.750 trabajadores cuando se inaugure en 2025. Inicialmente será capaz de suministrar baterías de iones de litio para 800.000 vehículos al año, pero podría crecer lo suficiente como para impulsar 10 millones de autos o más para 2030.

La fábrica se lanzará con cuatro líneas, cada una de las cuales producirá suficientes baterías de iones de litio para alimentar 200.000 vehículos electrificados, dijo Toyota. Habrá espacio para agregar dos líneas más adelante, con lo que la capacidad total llegará a 1,2 millones de autos al año, aunque no reveló si serán todos eléctricos —hacia donde planean ir, por ejemplo, General Motors y Volkswagen— o si será un enfoque mixto.

Toyota planea lanzar seis autos eléctricos de cara a 2025

La inversión es parte de los 13.500 millones de dólares que Toyota anunció en septiembre que planeaba gastar a nivel mundial para 2030 para desarrollar baterías. El Estado reembolsará a Toyota hasta 79,1 millones durante 20 años y, si Toyota amplía el proyecto a 3.000 millones, podría recibir hasta un estimado de USD 315 millones.

Por su parte, Stellantis, que tiene a cargo marcas como Fiat, Jeep, Opel Peugeot o Citroën, desembolsará 34.000 millones de dólares en el desarrollo de nuevos vehículos basados en software que permitirá a la empresa vender entretenimiento, navegación y otros servicios de suscripción a compradores de sus coches y camiones.

Según reportó The New York Times, Stellantis espera poder ofrecer dentro de unos años nuevas funciones "a pedido" que los clientes puedan adquirir para actualizar sus vehículos, como un sistema de conducción de manos libres, mejor rendimiento o capacidades de manejo mejoradas. También espera vender servicios de comunicaciones para permitir que los conductores y pasajeros realicen más tareas laborales mientras están en la carretera.

La compañía ya prevé que para 2024 la mayoría de los vehículos en venta sean completamente actualizables de forma remota, para lo que ya está desarrollando aplicaciones como STLA Brain, STLA SmartCockpit y STLA AutoDrive.

Esta transformación vendrá de la mano de la Academia de Software y Datos que ya creó Stellantis para reciclar a más de 1.000 ingenieros internos en múltiples funciones y desarrollar su comunidad de software. La compañía también dijo que está contratando "a los talentos más brillantes de software e Inteligencia Artificial" y su meta es emplear a 4.500 ingenieros de software en esa Academia en 2024.

El mercado de autos eléctricos, la promesa de lo que se viene

Semejantes inversiones buscan alcanzar a Tesla, la compañía de Elon Musk que ya hace rato está presente en el mercado, aunque cuenta con la desventaja de no llevarse bien con las autoridades estadounidenses, especialmente necesarias para el desarrollo de la industria. 

Toyota y Stellantis se suman así a sus competidores, que también van a la caza de Tesla. General Motors, por ejemplo, está trabajando de manera similar a Stellantis en vehículos eléctricos, conducción autónoma y servicios de software con los que cuenta aproximadamente para duplicar sus ingresos a alrededor de 280.000 millones de dólares al año para 2030.

Ya son muchas las automotrices que buscan fabricar sus propias baterías de litio

Ford construirá tres plantas de baterías de iones de litio: dos en Kentucky y una tercera cerca de Memphis, Tennessee, parte de la nueva Blue Oval City. En total, tendrán 129 gigavatios-hora de capacidad anual, suficiente para 1 millón de camiones eléctricos, dijo el director ejecutivo Jim Farley. Mercedes Benz también agregará plantas de baterías en América del Norte. Tesla, que opera la gigantesca Gigafábrica en Reno, Nevada, está agregando capacidad en una nueva planta de ensamblaje en Texas.

Y no solo son automotrices: Apple ya planea su auto totalmente autónomo para 2025, mientras que otras tecnológicas, como Google, ya se encuentran en fase de desarrollo. Xiaomi, el fabricante de celulares, también pronostica su primera flota de autos eléctricos para 2025. 

“Los vehículos están cambiando y se están convirtiendo en parte de la vida digital del cliente”, dijo Carlos Tavares, director ejecutivo de Stellantis en una conferencia de prensa. “El futuro de la movilidad es la electrificación”, reiteró Ted Ogawa. Hacia allá van todos. Y Toyota y Stellantis no piensan quedarse a mitad de camino.