Las empresas de Silicon Valley siempre fueron famosas por sus métodos no convencionales de trabajo, los cientos de ammenities que tenían sus oficinas y los múltiples beneficios que recibían sus empleados. Sin embargo, esos lujos no durarán para siempre. Ya sea por el éxodo de empresas hacia otros polos industriales o por la nueva modalidad híbrida de trabajo que potenció la pandemia, queda claro que Silicon Valley no es lo que era. Y quienes lo saben de primera mano son los empleados de Meta, la matriz de Facebook, a quienes el cambio no les gustó para nada.

Según reportan distintos medios, cada vez hay mayor descontento con Silicon Valley por el alto costo de la vida, la poca disponibilidad de vivienda y los altos niveles de delincuencia. Además, el modelo de oficinas de principios de siglo ya no le es rentable a las compañías: mientras que antes la idea era que el empleado pasara la mayor parte de su día en la oficina, ahora el teletrabajo y el modelo híbrido obliga a cambiar las cosas.

Por ejemplo, los empleados de Silicon Valley tenían en sus oficinas espacios de juegos, de siesta, de creatividad, de relax... La oficina no era solo un lugar de trabajo, sino de diversión e imaginación —hasta se llegó a hablar de toboganes, pufs y peloteros en los cuarteles de Google, por ejemplo—. Facebook tenía todo eso y más, pero ahora algunos beneficios se terminaron. El New York Times (NYT) informó que Meta le dijo a sus empleados que ya no habría servicio gratuito de lavandería y tintorería, y que además retrasaría el horario de la cena gratis desde las 18 a las 18:30.

El diario explicó que el horario de cena es un problema porque el último servicio de transporte de la compañía que lleva a los empleados hacia y desde sus hogares generalmente sale de la oficina a las 18, por lo que la mayoría no podrá comer en la oficina y le será mucho más complicado llevar comida a su casa.

Empleados descontentos y decisiones polémicas

La decisión no llega en el mejor momento. Facebook enfrenta duros cuestionamientos tanto de usuarios —que vieron cómo la empresa admitía enormes errores en la protección de sus datos y, además, todavía no confían del todo en el metaverso de Metacomo de inversores, ya que estos últimos dudan de una empresa que pierde usuarios, confianza y valor de mercado sin ofrecer una solución clara. La polémica por las fake news y las políticas de incitación de odio en la guerra Rusia-Ucrania tampoco ayudaron. 

¿Por qué importa todo esto puertas adentro? Principalmente por la satisfacción de los empleados, que necesitan de incentivos para quedarse en una empresa que ya no es lo que era. Si Silicon Valley es la cuna de talentos y Facebook un posible destino, entonces tiene que al menos parecer acogedora para los grandes cerebros. Por otra parte, a muchos empleados se le paga en acciones, como hace Amazon. Si las acciones caen, el sueldo es menor. 

“A medida que regresamos a la oficina, hemos ajustado los servicios y las comodidades en el lugar para reflejar mejor las necesidades de nuestra fuerza laboral híbrida. Creemos que las personas y los equipos estarán cada vez más distribuidos en el futuro, y estamos comprometidos a construir una experiencia que ayude a todos a tener éxito”, dijo un portavoz de Meta citado por NYT.

Muchas oficinas de Facebook se están adaptando a nuevas formas de trabajo

Muchos trabajadores se quejaron rápidamente en la sección de comentarios debajo de la publicación que anunciaba el cambio, según dijeron al medio citado varios empleados que vieron la publicación. Apenas unos minutos después de que se anunciaran los cambios, los empleados preguntaron si la empresa planeaba compensarlos de nuevas formas —además de la ampliación de los estipendios de bienestar de los empleados de aproximadamente 700 a 3.000 dólares— y si Meta había realizado una encuesta de empleados para evaluar cómo afectarían los cambios al personal.

Los directivos de Meta no se mostraron muy contentos con las preguntas, y respondieron con poca paciencia en defensa de los cambios. También recibieron apoyo de algunos empleados, que contaron que había gente que "llenaba de tres a diez cajas de bistec para llevar" a sus casas, por lo que la decisión venía para "frenar el abuso". La lavandería tenía un famoso beneficio de recogida y entrega gratuita en todo el campus, que ahora quedará sin efecto. ¿Qué opinan los empleados? NYT quiso contactar a algunos, pero recibió una respuesta irónica: "No puedo hablar, estoy lavando la ropa".